domingo, 30 de mayo de 2010

¿A quién no le gustaría ser recordado? Dentro de la historia universal hemos encontrado vestigios de numerosos hombres que solo vivieron para ser recordados, otros simplemente siguieron sus ideales y crearon así revoluciones importantes ¿Pero qué hay más allá de eso? La línea excesiva sigue y los aspectos humanos no cambian, esas metafísicas universales como el amor, la emancipación, la revolución, la amistad, etc. son parte de esta línea: una sucesión continua e indefinida de puntos en la sola dimensión de la longitud. Estos hombres, muchas veces cuestionando su grandeza, han logrado penetrar en el corazón de muchos, influyéndolos considerablemente a seguir con el legado, no obstante ¿Qué sigue? ¿Hay una finalidad? o simplemente hablamos de finalidad sin finalidad. La finalidad se consigue en el camino, dicen algunos, pero entonces estos grandes cambios no son nada más que experimentos y, en el caso que resulte, el fin justifica los medios ¿no?
La estupidez humana es tan grande como la cantidad de personas que habitan en este mundo, en base a principios o voluntades generales establecemos nuestros parámetros para vivir, olvidando cosas esenciales tanto inmanentes como trascendentes. Es por eso que la masa se pregunta por el sentido de su vida, pues pareciera que son máquinas automáticas que fueron programadas para realizar todos los días el mismo ejercicio, dejando de lado la actividad más importante de todas: vivir y disfrutar a concho esa vida que, por cierto, es tan efímera.
Porque en realidad nadie jamás responderá al qué viene después de la muerte, pues somos seres trascendentes pero a la vez mortales. Así que desde esta mirada, sacrificar una o dos vidas en pro del bien común sería éticamente correcto, además ¿quién se acordaría de esas vidas? ¿Cuántas no se han sacrificado ya y no son memoradas jamás? Ojalá que aquello que nos hace creer esta burocrática sociedad sea de alguna forma cierto, porque de lo contrario, se ha jugado con miles de vidas inocentes en vano. Y de no ser así todos estamos errando hasta con nuestros propios pensamientos.

martes, 20 de abril de 2010

Como una derrota que no es derrota

Un minuto de silencio no sería suficiente para descansar y dejar de pensar. Han sido días pesados, duros y agotadores; además no sé cómo aún soportamos los viajes de un lugar a otro y, más aún, a la gente que nos rodea en esos viajes. Hubiese querido que en este momento mi vida se automatizara y quedara expuesta a los habituales actos de la humanidad, pero lamentablemente eso no pasará, porque soy partidario de que cuando uno adquiere conocimientos fundamentales es imposible sacarlos de nuestra mente. No obstante, esta misma forma me automatizaría, si tal fuese la gracia, sin embargo, los detalles de la vida (esos cuales la gente jamás se fija y uno sí) son los que desautomatizan cualquier vida que tenga rasgos de sabiduría y, talvez, razón.
Me gustaría contar alguna anécdota que me ha sucedido en estos días, la cual me ha hecho llegar a esto. Y es que la derrota te absorbe de tal forma, que cuando te das cuenta que hay algo mal, a la vez te percatas de que nada más puedes hacer, dicho de otro modo, cuando tienes la oportunidad de enfrentarte a ella simplemente no puedes por tu incapacidad. Hipocresía, mediocridad, etc. pueden nombrarlo de cualquier manera si es con tal de fastidiar al otro. Inreíblemente siempre lo miraba desde fuera, pero graciosamente estaba ahí, parado frente a todos sin nada que decir: un acto de presencia, decir estupideces e imbecilidades para hacer frente a algo que ya estaba predispuesto por la incapacidad de la comunicación. Lo peor fue una cara peculiar que no podía prescindirse, una cara que, si hubiera sido en otro contexto, hubiese golpeado con mucho gusto.
Con esto quisiera finalizar: nadie está exento de daño físico y mental, nadie está exento de la libertad de otros y, por tanto, nadie está libre de suscitar o recibir.

jueves, 1 de abril de 2010

medios y sentimientos

Todo se modifica con el pasar de los años: unos nacen y otros envejecen, la ideología cambia o prevalece, entre otras tantas cosas. Algunos sociólogos dicen que es el fin de las ideologías, un par de historiadores dicen que es el fin de la historia...Al parecer siempre se habla de fin.
Esta reflexión nace principalmente de una apestosa clase de antropolgía cristiana, en donde la profesora hizo alusión vagamente de este tema. Pues, considero que esto fue lo más interesante de dicha clase. Al cambiar la naturaleza, cambia el hombre; al cambiar el hombre, cambia la realidad. En consecuencia, obtenemos un resultado poco fructífero, puesto que somos beneficiarios de una acción que con el tiempo empeora más y más. La sociedad varía, al igual que cualquier cultura, pero si nos dirigimos a lo particular, quien es actor principal de los hechos es el propio hombre (como individuo), por tanto el hombre es el ser racional culpable de su propia condena. Es tal el tiempo peyorativo que, enajenados, no nos percatamos de detalles que se muestran como ventajas o como desventajas. El propio caso de internet: "se estima que un sexto de la población mundial, unos mil millones de personas, tienen acceso a internet" (El Clarín de Chile). Entonces, al someternos a esta condición humana, nos sometemos también a la insensibilidad de nuestros prejuicios, esto es, automatizamos hábitos que se convierten en costumbres. Si antes se escribían cartas con bolígrafo, hoy se hace con un teclado; si antes se demoraban semanas en llegar al destinatario, hoy el mensaje se demora segundos. Entonces ¿Cuál es la desventaja? Simplemente que ya no sensibilizamos, si antes nuestros padres y abuelos debían esperar con tantas ansias una respuesta que demoraba días, esto los hacía extrañar y anhelar lo que no tienen al alcance de un click, lloraban, rezaban, oraban y sentían lo que nosotros ya no sentimos. Porque a nosotros los jóvenes se nos da todo cuando queremos, es decir, nos invade la imediatez, olvidamos las cosas importantes y nos dejamos llevar por los medios (de comunicación) que no siempre son lo mejor (manipulacion). Aunque tengamos toda la información del mundo en una pantalla, no se puede olvidar la esencia del ser humano, su naturaleza: vivir en sociedad, por ende, compartir y sentir del modo más imposible existente. Recordemos que cada uno somos "Humano, demasiado humano".

viernes, 5 de marzo de 2010

Terremoto y maremoto en Chile y su alma

Mar. 03 2010 |Rafael Ruiz Moscatelli (escritor chileno)

Cuando Concepción y varias ciudades costeras, cuando la capital de Chile había sido sacudida por un terremoto, cuando Talcahuano puerto comercial y militar y cientos de pueblos costeros había sido azotado por un maremoto, la noticia me aturdió, cuando entendí, me dio tristeza y rabia. Otro terremoto y otro maremoto en la patria linda.

Murieron y desaparecieron miles, millones de viviendas no sirven, la infraestructura del centro del país está dañada, la publica y la privada. Cientos de miles de compatriotas están en la incerteza, muchos de ellos independientes económica y laboralmente ahora dependen de un estado débil y una riqueza privada cuyo rol no se acomoda espontáneamente hacia la cooperación y la solidaridad. Hemos vivido anteriormente los terremotos y maremotos pero es difícil aprender de un fenómeno inmisericorde que nos afecta material y anímicamente.

Chile país de cobre, terremotos y maremotos, y poetas; es testarudo. Cada cierto tiempo millones de chilenos vuelven a empezar donde mismo tembló la tierra y rugió la ola. Empezaremos a reconstruir donde mismo presos de un fatalismo invencible que nos inmoviliza. Por qué no acomodarse más sabiamente. No hay expertos que puedan resolver este asunto, pero todos sabemos que hay zonas fatalmente frágiles y que no hay nada más científico que la experiencia: el ensayo y el error. Por qué no desplazarse unos kilómetros, por qué no trasladar instituciones, población, empresas e infraestructura a otros pueblos en las mismas regiones, por qué volver a sufrir y llorar por lo mismo. Volver a morir por terquedad. Porque somos pobres dicen los expertos, pero si ellos también dicen y repiten que ahora somos más ricos, tenemos ricos entre los del mundo.

Por qué las autoridades no abrieron los supermercados el domingo en Concepción si comercialmente ya estaban inservibles por el terremoto. Qué temieron los alcaldes, acaso quisieron ser eficientes y repararlos para luego abrirlos, qué importaba que por una vez o por varias la gente no pagara, por qué había que provocar la rabia de los jóvenes mas humildes y marginales, por qué había que facilitar las cosas a los pocos delincuentes. Por qué la locura y quién propagó por Internet y ante cuanto camarógrafo salió a grabar las ideas de asonadas que nadie sabía de dónde venían ni quiénes las instigaban.

Por qué le hicieron caso a la histeria y no fueron a comprobar que era lo que verdaderamente estaba ocurriendo, donde estuvieron las autoridades, acaso cuidando el comercio. Por qué no fueron a ver si el municipio de San Pedro, vecino a Concepción, estaba amenazado efectivamente, como decían e insistían unos personajes, “infra”, oscuros, mal intencionados, pero curiosamente disciplinados en las falsedades que esparcían por Facebook, y otras redes sociales, así habrían visto como los vecinos se auto organizaban: para comer en ollas comunes, gente que nunca antes había intercambiado más de un saludo; para conseguir agua y linternas en una afán pacifico y de sobrevivencia. Hasta que los malvados exageraron sus resentimientos, esparcieron rumores y las histerias de largas campaña comunicacionales de amedrentamiento hicieron su efecto, parte de la clase media se aterrorizó de algo que no iba contra ellos.

El enojo era contra los que al cerrar el comercio ofendieron y enrabiaron a mucha gente, la televisión chilena mostró a una abuela el lunes diciendo que “no se quedarían sin leche y sin comer, ni cagando”. Lo dijo a cámara, muchos chilenos la vieron, hasta en New York la vieron y entendieron. Acaso creyeron que la abuela estaba jugando. Los supermercados que abren todos los días del año para ofrecernos de un cuanto hay, cerraron en las localidades que más se necesitaba su servicio; fueron el perro del hortelano. A su vez los que tenían agua no la repartieron, muchos de los que tenían pan especularon, bencineras de los lugares más complicados que debían haberlas controlado el estado quedaron en manos de la gente.

Ante algo tan incontrolable y no discriminador como los embates de la naturaleza, los grandes comercios no respondieron, pues aunque son privados dan servicio al público. En una situación tan especial tiene que haber más Estado y más responsabilidad privada. Finalmente llego el Gobierno y militarizó la zonas porque todo se había ido al carajo, el miedo y la provocación hicieron trizas una parte del sentir solidario en una ciudad, en una región de trabajadores y emprendedores dura como la piedra y con una larga historia solidaria. Qué nos ha cambiado tanto, no es el cobre, ni el terremoto ni los maremotos, ni los poetas, como si ya no fuéramos los mismos.

BLOG DEL AUTOR: http://www.rafaelruizmoscatelli.cl/

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Mi amiga nirvanera

Este año, aunque no ha terminado, ha sido un buen año, uno fructífero. He conocido amigos y enemigos (que se muestran como antitesis), he conocido en ellos sus debilidades y fortalezas, sus penas y alegrías, sus gustos y desagrados, sus pensamientos y hasta sus propias vidas. Son gratificantes los momentos que se pasan con ellos, son efímeros los días cuando estás con ellos, son enriquecedoras las críticas y los comentarios cuando vienen de ellos. Todo, pero absolutamente todo, te arraiga a esa situación. Estamos subordinados a ello, aunque es hermoso cuando se logra el fin. Es hermoso cuando existe el vínculo que permite la libertad en la propia voluntad que ves reflejada en tus compañeros, es gratificante ver cómo comparten tus mismos gustos y anhelos, cómo ven la derrota (igual que uno) y cómo son todos iguales. Más aún, existen esas personas que aunque no las conoces, sientes que haz vivido una vida entera con ellas, pues comparten tus mismos gustos que ensalzan contigo, los mismos pensamientos de una ideología, los mismos disgustos frente a la sociedad actual, entre otras miles de cosas.
¡Sí!, esas personas que jamás desaparecen de tu mente, quienes se posan constantemente en el recuerdo y el pensamiento, entonces, cuando aparecen allí nos preguntamos: ¿Qué será de él o ella? Simplemente, como es menester, deseamos que la otra persona sea feliz, pero cuando nos damos cuenta que es feliz, nosotros somos infelices. Y es que en el sacrificio por la amistad está el mayor bien de todos.
¿Qué más importante y significativo que una persona de estás te obsequie un regalo, uno que, además ha sido tan significativo en su propia vida?
Evidentemente, no hay palabras para agradecer ese hecho, porque la persona no sabe cuánto ya agradecido está uno de que simplemente apareciera en su vida. Me gustaría vivir la vida con la gente más importante que he conocido, aunque es evidente que jamás será así. Por eso simplemente les deseo lo mejor dentro de lo mejorcito que hay en esta vida y que, si hay algo que crean es importante para su vida, no duden en aprovecharlo al máximo y no lo desvaloren por su precio extrínseco, sino midanlo por su riqueza interna, ya que eso es lo importante, la trascendental, la que nunca muere
Paulinita de mi corazón, no sabes cuánto te adoro, jamás pensé conocer a alguien con gustos tan semejantes a los míos (hasta pensamientos e interjecciones), por eso amiga, te deseo lo mejor del mundo ahora y siempre en todas las desiciones que tomes de tu futuro y, si en algún momento te equivocas, que no te importe, porque la vida está hecha de esos efímeros momentos que nos hacen crecer y creer, pero por sobretodo que nos hacen amar. Y si en algún momento necesitas de mis imperfecciones y de mis malos consejos, no dudes jamás en acercarte a mí, porque eres y serás siempre una gran amiga, de hecho la mejor amiga que he conocido ¡Viva la vida!
Jamás te desanimes porque Jesús no quiera que tú seas un rayo de sol, porque los rayos de sol no tienen nada que ver contigo. ¡Smells like teen spirit! ¡Come as you are! ¡You know you´re right! Hasta pronto mi amiga nirvanera, la única que escucha música inteligente.



Hasta siempre




"Un amigo es aquel que sabe todo acerca de ti y, aún así, sigue siendo tu amigo" (K. Cobain)

sábado, 7 de noviembre de 2009

Jesus doesn't want me for a sunbeam




Jesus doesn't want me for a sunbeam
Jesus don't want me for a sunbeam
Suns beams are nothing like me
Don't expect me to cry for wrong reasons
That have to die
Don't ever ask it about me
Don't expect me to cry
Don't expect me to lie
Don't expect me to die for real



Traducción.

Jesús no quiere que sea un rayo de sol
Jesús no quiere que sea un rayo de Sol
Los rayos de Sol no tiene nada que ver conmigo
No esperes que llore por falsas razones
Que han de morir
No me pidas eso.
No esperes que llore
No esperes que mienta
No esperes que muera de verdad.



¡Uf! ¡qué tema! Recuerdo cuando me prestaron ese disco, donde aparecía nirvana tocando para MTV. Unplugged en el cual la voz de K. Cobain ensalzaba mis sentidos. De allí que comenzara mi afición por buscar los acordes precisos para tocar las canciones que sonaban en aquel momento, así creció mi afición por aprender a tocar guitarra y cantar al mundo entero lo que sucedía allí dentro. Hay un pequeño monstruo que vive dentro de tu cabeza que dice: "sabes que te sentirás mejor". Ahora he comprendido muchas cosas incomprensibles a mis viejos sentidos y me enorgullezco al pensar que más adelante recordaré todo esto y me reiré junto a mis amigos, pero no esperes nada de mí. Jesus doesn´t want me for un sunbeam...recuerda, recuerda ¡come as you are! I LIKE

Saludos a todas las personitas que les gusta este gran grupo, sobretodo a una muy especial jejeje nirvanera por donde se le mire "smells like teen spirit".




Hermosa imagen, los adornos perfectos y lo mejor: "las canciones que aún están en mi cabeza retumbando"


Si hacer rock and roll es ilegal, que me metan en la cárcel.
-Frase escrita por Kurt en una guitarra, 15 de julio de 1989.

domingo, 11 de octubre de 2009

Reflexiones cotidianas.

Las preocupaciones del diario vivir atentan contra nuestra felicidad, entendiendo la felicidad como los pequeños momentos de alegría que se nos otorgan en un momento determinado. Por eso, muchos autores convierten en imprescindible temas como "carpe diem" o meramente refranes como "es mejor arrepentirse de lo que se hace a arrepentirse de aquello que no se hace" , aunque creo que no se puede vivir así, puesto que nuestra conciencia nos impide crecer en el medio, es decir, la represión que nos es impuesta por el sistema es perjuicio para nuestra conciencia, de ahí que Martín Hopenhayn en su libro ¿Por qué Kafka? presente un capítulo nombrado como: "Poder, mala conciencia y literatura". Y es que ¿Realmente puede estar el ser humano sereno consigo mismo, a la vez, satisfacerse de su propio ser y con ello el de los demás? esta pregunta se torna compleja cuando apreciamos el progreso contextual que ha tenido la historia y cómo se soslaya en nuestra sociedad, por lo que precisar es limitar, como imaginar es resaltar o engrandecer. La conciencia ya no nos impide nada, salvo a los que tienen principios y voluntades, sin embargo, fuera de estas excepciones la conciencia se convierte en mala conciencia, de manera que si hablamos de vivir en paz tanto con los demás como con nosotros mismos, estaríamos dejando en tela de juicio la voluptuosidad de la conciencia y los efectos que tiene en el individuo. Kafka hace una magnífica representación de esta mala conciencia en sus libros. El poder del padre (y del sistema) y la imposición del sistema (y del padre) se reflejan en "La condena" y "El proceso", donde nada se deja al azar, todo tiene un orden imperante y, muchas veces, devastador. La burocracia del sistema no es más que otro ejemplo a la causa de la mala conciencia.
Sin embargo, no vemos reflejado sólo en Kafka lo que sucede en nuestra sociedad, la gran diferencia recae en que todos perciben de diferentes formas la represión. Gustave Flaubert en su libro "Madame Bovary", representando al realismo francés, considera a la protagonista como una mujer la cual era afectada por las vicisitudes de la sociedad. El dinero, el deseo de tener otra vida y la monotonía de su propia vida la convirtieron en lo que fue: comida de gusanos. Charles por otra parte contempla todo como un espectador más de la sociedad, es decir, vive como cualquiera vive; aposento, trabajo y dormir. En esta circunstancia destaco a Montaigne como escéptico, puesto que gracias a la propia reflexión de nuestra experiencia con la naturaleza, aunque esto conlleve a contradicciones y desdoblamientos, podemos ser entes activos de la sociedad de masas.
¡Qué hermoso sería vivir en plena armonía con la naturaleza! ¡Qué hermoso sería que todo girara entorno al bien común! Pero inexorablemente es una utopía. Una vez escuche esto: "es como buscar a un hombre honesto en un parlamento" y es totalmente verídico. La política, el dinero, el trabajo, el amor, el deseo, la pasión y la manipulación de todas estas, es como vivimos. El sistema nos corrompe, y si es capaz de corrompernos, es capaz también de dominarnos; es más sencillo dominar al bruto que al buen pensador. Todo esto, siempre nos será familiar, ya que siempre estamos subordinados como peones y siempre dependemos de lo artificial y metafísico que ha creado el hombre. Una vez que hacemos algo, ya cambiamos y, una vez que queremos regresar a lo que hemos sido, es imposible. Y así sucesivamente sigue nuestra tautología, es nuestra interpretación e intertextualidad del mito de sísifo como circunscripción.
Pensaba todo esto en mi cuchitril de mi otra vida, no podía dormir, medité el por qué de la situación y en consecuencia una inexorable reflexión de lo absurdo de la vida. Parafrasearé a Montagine, algo así como: conócete a ti mismo antes de juzgar. ¡Pero no me es permitido conocerme! Le pregunto señor Montaigne ¿Cómo puedo conocerme si estoy atado a lo que los otros quieren de mí? ¿Cómo lo puedo hacer si cuando quiero ser yo mismo, me lo impiden? ¿Cómo puedo ser yo mismo si ya no creo en el libre albedrío?
Una vez Jean Paul Sartre dijo: "El hombre nace libre responsable y sin excusas", pero el hombre no nace libre ¡Qué estupidez más grande! Sí, nace responsable y sin excusas, pero no nace libre, se hace libre ¿Cómo? Razón, inteligencia, derecho, deber; vivir. Y esto no es atadura de ningún tipo, todo lo contrario, es lo que hace al hombre más libre que cualquier otra cosa, pero siempre está el menos digno del asunto, aquel que es menos merecedor de todo, porque aunque siga siendo persona no ha hecho nada para merecer algo. Todos somos diferentes, de ahí a que la desigualdad sea defendida, pero defendida justamente, donde todos reciban lo que se merecen ni más ni menos, pero la justicia se ha equivocado constantemente en las proporciones. Donde hay necesidad, hay deber, donde hay deber, hay derecho. Para sobrevivir necesito comer, ya es un deber del que no podemos prescindir, y si es deber, según la justicia legal, es un derecho que el hombre se alimente para no morir o desfallecer, pues recordemos que vivir es el primer deber.
Todas estas vicisitudes que nos invaden tempranamente nos causan un gran desdoblamiento de los más íntimos y profundos pensamientos de la naturaleza humana. Una vez Rousseau dijo: "El hombre nace bueno, la sociedad lo corrompe" esto es tan apresurado como afirmar que Dios existe. El hombre también se hace consigo mismo y con los demás. Ahora bien estos imperantes pensamientos y reflexiones son los que nos hacen actuar diferente ¡Sapiere Aude! como diría Kant, que teme revoluciones. Respondiendo a lo anterior pregunto ¿Cómo he de vivir serenamente y en paz con lo demás, si ni siquiera puedo hacerlo con mi propia persona? ¿Cómo se me pide algo que después me lo es quitado?